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¿Por qué las situaciones de riesgo pueden evitarse con el desarrollo de las HSE?

Actualizado: 28 de nov de 2019


Desde una perspectiva sociológica, las personas viven acorde a las enseñanzas, valores y habilidades aprendidos desde su entorno familiar y social; es por ello que su contexto sociocultural determina su desarrollo y posibilidades para realizar sus acciones exitosamente.

Cada que aparece un elemento que altera ese entorno, los niños y jóvenes son los primeros en resentirlo y es de suma importancia proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan sobrellevarlo con éxito; es por eso que las habilidades socioemocionales son de gran importancia y no deben dejarse de lado al tomar en cuenta su desarrollo.

En la época actual hay un sinnúmero de factores de riesgo a los que se enfrenta la juventud mexicana, pero ¿Por qué ellos son un grupo altamente influenciable?





Tomando en consideración la edad de 10 a 19 años establecida por la OMS para definir a la adolescencia, es en ese período en donde se definen según el lugar que ocupan entre los miembros de su familia y responden a una serie de características generacionales determinadas, es una etapa formativa en la que están desarrollando su autonomía y la autorregulación de su vida. En este período se enfrentan a situaciones riesgosas que implican muchas responsabilidades de su parte para poder discernir lo que es bueno y conveniente. Como su personalidad también se está formando, se muestran emocionalmente inestables y su formación dependerá tanto de sus aspectos hereditarios, como de las experiencias y aprendizajes provenientes de su infancia, junto con las condiciones sociales, familiares, ambientales en donde se desenvuelven. Debido a esta inestabilidad, falta de confianza en sí mismos y acompañados de desconocimiento, miedo y curiosidad por experimentar algo nuevo, se vuelven altamente susceptibles a tomar una decisión inadecuada que puede desencadenar en distintas situaciones de riesgo como: trastornos alimenticios, relaciones sexuales precoces, focos de violencia social, conductas autodestructivas como consumo de drogas, alcohol y tabaco.



Las habilidades socioemocionales actúan directamente como medida de prevención para estos problemas o como modificadores conductuales; primero, contribuyen a que el adolescente reconozca sus emociones, la intensidad y la forma de controlarlas, después proveen técnicas para que desarrollen su juicio crítico, generen empatía con los demás y a partir de ejemplos prácticos reconozcan un modelo adecuado de comportamiento y comiencen a seguirlo; por lo tanto, se puede entender que todo aquel adolescente que adopte estas habilidades será propenso a llevar un estilo de vida saludable. Su forma de adquisición es por medio de un aprendizaje interpersonal adaptativo, en el que la relación con otras personas es un factor de gran importancia. Para ayudar a que los niños y jóvenes estén dispuestos a aprenderlas hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:

El reforzamiento es muy significativo al momento en el que ellos se encuentran aprendiendo ciertas habilidades, si se les toma en cuenta y reconoce cuando demuestran y emplean las habilidades adquiridas en su vida diaria, su autoestima comenzará a crecer y ese será el primer paso para que tomen decisiones con confianza y seguridad; al contrario, si no se les toma en cuenta y se les demerita, esto provocará que se autolimiten y prefieran callar su sentir, por lo que existen mayores probabilidades de que caigan en conductas destructivas en el futuro.

La comunicación afectiva es fundamental para que los niños y jóvenes logren compartir y expresar lo que sienten, cuando no cuentan con las habilidades adecuadas para poder transmitir correctamente lo que sienten, es posible que se lleguen a sentir aislados, frustrados y poco valorados; por lo que se desaniman al pensar en pedir ayuda y esto crea un foco rojo que puede hacer que empeore la situación de riesgo en la que pueden o pudieran estar. Los padres tienen que esforzarse por dialogar y establecer un ambiente de respeto mutuo y asentar los beneficios de las habilidades para implementarlas también en ellos mismos. Si todos se comprometen a escuchar, tomarse en cuenta y respetarse, será más fácil que tengan disposición para poner en práctica las habilidades socioemocionales, utilizarlas como medio de apoyo para una toma de decisiones consciente y con ello, disminuir las probabilidades de situaciones de conflicto para asegurar un buen desarrollo y desenvolvimiento en el entorno, con la certeza de poder lograr un entorno sano y exitoso.

Una persona con baja asertividad y empatía, que no habla sobre cómo se siente, tiende a enfermarse de las emociones. Precisamente la salud emocional comienza con la clara detección de las emociones, la verbalización de las mismas para evitar tener puntos de fuga y de escape sobre estos sentimientos contenidos que detonan en adicciones.